




















El ritmo acelerado en el que vivimos muchas veces nos desconecta de lo que realmente sentimos. En las juntadas, ya sea con amigos, en pareja o en familia, es muy común que las charlas se limiten a temas de siempre: trabajo, estudio, fútbol, política… ¿Y el famoso “¿cómo estás?”, dicho desde un lugar sincero? Suele quedarse afuera.
Alejarse de esa inercia no es fácil. Pero sí hay maneras de traer al presente lo importante: la escucha, el cuidado, el disfrute. Una de esas formas es charlar de verdad. Y para eso nació Desconectados, un juego de cartas que pone en pausa la rutina para abrir espacios de conexión genuina.
Desconectados es un juego de mesa hecho para compartir. No importa con quién lo juegues, una amiga, tu pareja, tu familia, o incluso un grupo de personas que recién conocés: siempre va a pasar algo. Porque el objetivo no es ganar ni competir, sino descubrir. Charlar. Reírse. Escucharse. Y volver a mirar al otro con curiosidad.
A diferencia de otros juegos para previas tradicionales, este apunta a otra cosa. Su magia está en las preguntas que propone y en cómo, sin darte cuenta, vas pasando de la risa a lo profundo. O de una anécdota graciosa a una confesión inesperada.
Lo interesante es que no necesitás tener un día ideal para jugarlo. Podés estar agotado, distraído o con la cabeza en otra cosa. El juego se encarga de traer al centro lo que está más escondido. Y muchas veces, también lo que más necesitamos compartir.
EDAD: +14 / JUGADORES: +2 / TIEMPO DE JUEGO: 10 POR JUGADOR